viernes 6 de agosto de 2010

En el Olvido

¡¡Hola a todooooos!! Hace mucho que no subo nada, estuve pensando en escribir este y hacerlo y... bueno, ¡aquí está! La verdad es que me ha costado bastante decidirme, pero creo que ha quedado bastante bien aunque no se vea una "idea". Me inspiré en la canción Hallelujah de Rufus Wainwright, la idea era otra pero... finalmente quedó así ^^

En el Olvido

Olvidada entre las sombras de una ciudad corrupta se encuentra la torre donde nos encerraron por pensar diferente. La más alta de todas ellas, escondida entre las nubes que ocultan nuestra existencia, pero sin embargo nosotros podemos verles, ¿eh? O al menos a veces...

Solía estar solo en este lugar, ya casi son veinte años. Me gustaba subirme a ese pequeño banco de madera que ahora es nuestra fogata y mirar a través de los altos barrotes de nuestra pequeña prisión. Me encantaba escuchar las fiestas, los niños reír, los adultos bailar... la echo de menos, muchísimo. Seguro que también se ha olvidado de mí, como todos. Nos encerraron aquí porque éramos y somos un estorbo para sus propósitos. Después de la guerra la paz llegó a nuestras tierras y se olvidaron de nosotros para siempre, son felices ahí abajo pero ignoran lo que hay aquí arriba. Les envidio. ¿Cómo crees que será mi hijo? ¿Será alto y fuerte como yo solía serlo? ¿Estará del bando de los elfos? Espero que sí.

Me alimentaron los primeros años, después se fueron y fueron olvidando... ¿quién iba a acordarse de un revolucionario? ¡Nadie! Nadie quiere una mancha de tinta negra en su historial. Y entonces me cortaron el pelo, me marcaron y me subieron aquí, esperando que mi muerte les librase del 'estorbo', igual que a ti. Pero sobreviví, las ratas servían de comida y la lluvia era mi agua, cazar palomas tampoco fue fácil pero lo conseguí, y poco a poco pasaron los días para mí. Aquí arriba no hay sol, no hay luz artificial, si pudieras verlo sabrías a qué me refiero.

Pero puedes recordarlo, ¿verdad?

Nuestro cielo está hecho de magma, esa enorme cúpula rojiza, oculta de los ignorantes a través de esas dichosas nubes que vagan por nuestros cielos.

Recuerdo el día que llegaste a este lugar, mi hogar, por así llamarlo. Los elfos no podían creer que siguiera vivo y te tiraron encima de mí. ¿Te acuerdas de cuando caíste en mis brazos? Eras tan fuerte... tan valiente... creías que era uno de ellos y sólo mi voz logró calmarte. Al principio nos costó hacernos a la idea, tú me dijiste "ya he caminado por este suelo, he visto estas paredes... en otra ocasión". Me contaste que eras una exploradora, querías ver qué había más allá del núcleo, querías salir y ver, porque entonces podías ver, tus hemosos ojos no habían sido envueltos en brumas todavía, esas terribles brumas...

Me contaste cómo era el mundo exterior; no había un dios, sino muchos, y los elfos no reinaban esa tierra, la habitaban. Al principio no podía creerte, pero con el tiempo lo hice. Ellos, los mismos que se sublevaron aquí, eran pacíficos. ¿Existe esa palabra para un elfo? No lo creo. Cuando se amotinaron guiados por el consejero real (elfo también) les seguí, yo también quería una parte, quería ser mejor, quería mandar. ¡Qué equivocado estaba, no tardé en comprobarlo!
Por actos como ese tu estás aquí, vida mía. Tu buscaste la verdad, miraste fuera, descubriste, tu percepción de este infierno cambió y al volver para enseñárnoslo te apresaron y te quemaron los ojos, arrancaron de tu cabeza la hermosa cabellera que tenías e impidieron que volviera a crecerte. Nos convirtieron en monstruos, a ambos, y nos encerraron hasta que quisieramos matarnos el uno al otro.

Pero desde entonces soy más feliz, las noches solitarias se volvieron amenas, yo te leía lo que había escrito en piedra y guiaba tu mano a través de mis dibujos. Tu me cantabas canciones de cuna y me hablabas del exterior, y al hacerlo parecías tan feliz que mi corazón se ablandaba hasta el punto de olvidar quién soy. Tú me has hecho olvidar quién soy, ambos lo hemos olvidado. No existen el pasado ni el ahora ni el después. Estamos sólo tu y yo, juntos.

Y dime, amor mío, si tanto me querías a pesar de esta condena, si tanto me amabas hasta el punto de olvidar quiénes fuimos... ¿por qué? ¿Por qué tuviste que morir y devolverme a la penumbra de esta oscura celda, donde lo único que brillaba eras tu? Ahora quien me encierra eres tú... quien elige olvidarme eres tú... y yo me quedo aquí, solo, esperando la muerte días tras día en el olvido.

4 comentarios:

  1. Joder, que bonito. Me he emocionado *.* ¿Qué decirte? Estoy sin palabras.

    ResponderSuprimir
  2. Me ha gustado mucho, aunque es tan triste...
    Creo que es mi favorito hasta ahora :D
    Realmente emociona ñl

    ResponderSuprimir
  3. Es brutal, es sublimes, es... MAGNÍFICO.
    Sinceramente me has sorprendido y... ¡¡Vaya grata sorpresa!! ES DELICIOSO. Se hace amenos a la lectura y es fácil de perderse entre las líneas y el saborearlas... tan dulces y tristes... el néctar que destilan es único...

    Espero leer más como éste, Hermanita.

    ;)

    ResponderSuprimir
  4. me gustaaa...!! sigue escribiendo asi ^^

    ResponderSuprimir